La actividad campamentil no se limita a alumnos y el personal solamente; los padres también tienen su espacio para ser orientados como tales, en ese rol demasiado importante al que hemos sido llamados los hombres y las mujeres: ser padres; principalmente cuando papá y mamá se “inician en la escuela” juntamente con sus hijos. Esa experiencia exige de los padres una comprensión especial de sus respectivos roles tal y cual lo ha establecido Dios en sus planes.

A través de otros padres con más experiencia en este campo se ayuda a los demás a enfrentar el reto de “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él” (Proverbios 22:6)